Este proyecto fue ejecutado para los Gobiernos del Estado de Aguascalientes, con un periodo de construcción comprendido entre septiembre de 2017 y septiembre de 2018, consolidándose como una obra pública de alto impacto por su complejidad técnica y su alcance urbano.
Un cruce estratégico para la región
El punto donde convergen la carretera federal 45 Norte y el Tercer Anillo de Circunvalación concentra una gran diversidad de flujos vehiculares. Por un lado, conecta el tránsito local de la zona metropolitana; por otro, canaliza el transporte pesado con destino a Zacatecas, San Luis Potosí y otros corredores logísticos del país.
Antes de la intervención, este cruce representaba un cuello de botella que generaba tiempos de espera elevados, mayor consumo de combustible y riesgos constantes de accidentes. Con una circulación diaria superior a los 90 000 vehículos, se volvió indispensable implementar una solución de gran escala, capaz de responder a la demanda presente y futura.
Concepto general del distribuidor vial
El proyecto se concibió como un sistema integral de circulación a desnivel, diseñado para permitir el flujo continuo de vehículos sin interrupciones prolongadas por semáforos o cruces conflictivos. La solución adoptada integra:
- Pasos inferiores.
- Nivel a ras de terreno.
- Nivel superior elevado.
Esta configuración permite que los distintos movimientos vehiculares —incorporaciones, salidas y cruces— se realicen de manera simultánea, ordenada y segura, optimizando la capacidad del cruce y reduciendo significativamente los tiempos de traslado.
Estructura de tres niveles: eficiencia y fluidez
Uno de los elementos más relevantes del Distribuidor Vial 45 Norte y Tercer Anillo es su estructura de tres niveles, diseñada para resolver la complejidad del flujo vehicular en un espacio urbano limitado.
- Paso inferior: Destinado a ciertos movimientos de alto volumen, permite liberar la superficie y reducir conflictos directos entre corrientes vehiculares.
- Nivel a ras de terreno: Mantiene la conectividad local y facilita accesos laterales.
- Nivel superior: Garantiza la continuidad de los flujos principales de largo recorrido, especialmente para tránsito regional y transporte pesado.
Gracias a esta disposición, los vehículos que circulan por la carretera 45 Norte, el Tercer Anillo, Siglo XXI y la salida a Zacatecas pueden continuar su trayecto con mayor fluidez y seguridad.
Elementos constructivos y soluciones de ingeniería
La durabilidad y el desempeño de un distribuidor vial dependen en gran medida de la calidad de sus sistemas estructurales. En este proyecto se emplearon soluciones técnicas robustas, pensadas para soportar cargas constantes, tráfico pesado y condiciones operativas exigentes.
Cimentación
Se utilizaron pilotes de concreto armado colados in situ, una solución ideal para garantizar estabilidad estructural en suelos urbanos y transferir las cargas a estratos resistentes.
Subestructura
La subestructura está compuesta por pilas con cabezales y muros de tierra armada, elementos que permiten soportar la superestructura y contener los rellenos de forma eficiente y segura.
Superestructura
La superestructura integra trabes de acero tipo cajón combinadas con losas de concreto armado, una solución que ofrece alta resistencia estructural, flexibilidad ante cargas dinámicas y mayor durabilidad frente al desgaste del tránsito continuo.
Muros de contención
Para el paso inferior se implementaron muros de contención con anclajes pretensados, capaces de resistir las presiones del terreno y mantener la estabilidad de las excavaciones.
Pavimento
El uso de concreto hidráulico de alta resistencia garantiza un desempeño óptimo frente al tránsito intenso de vehículos pesados y particulares, reduciendo costos de mantenimiento a largo plazo.
Inversión pública y generación de empleo
La construcción del distribuidor representó una inversión aproximada de 450 millones de pesos, reflejando la importancia estratégica del proyecto dentro del plan de infraestructura estatal. Además de sus beneficios viales, la obra tuvo un impacto económico directo al generar más de 1 000 empleos directos durante su ejecución.
Este tipo de proyectos no solo mejora la movilidad, sino que también impulsa la economía local y fortalece la cadena productiva del sector construcción.
Beneficios en movilidad y eficiencia urbana
Reducción de tiempos de traslado
Uno de los beneficios más tangibles del distribuidor es la disminución significativa en los tiempos de recorrido. Esto se traduce en:
- Ahorro de tiempo para usuarios particulares y transporte público.
- Reducción en el consumo de combustible.
- Menores costos logísticos para el transporte de carga.
Mejora en la seguridad vial
Al eliminar cruces conflictivos y ordenar los flujos, se reduce el riesgo de accidentes, creando una infraestructura más segura para todos los usuarios.
Impacto social y desarrollo urbano
El Distribuidor Vial 45 Norte y Tercer Anillo no es una obra aislada. Forma parte de un plan integral de movilidad y rehabilitación del Tercer Anillo, que incluye etapas de modernización con concreto hidráulico y una inversión acumulada que supera los mil millones de pesos, mejorando más de 280 000 m2 de superficie vial.
Entre sus impactos urbanos destacan:
- Mejor conectividad entre Aguascalientes, Jesús María y San Francisco de los Romo.
- Reducción de congestión en el norte de la ciudad.
- Incremento potencial de plusvalía en zonas aledañas.
Planeación, ejecución y visión a largo plazo
La planeación del proyecto consideró desde el inicio la operación futura del distribuidor. Cada movimiento vehicular, vuelta, incorporación y ruta de emergencia fue analizada para evitar conflictos y garantizar una circulación continua. La correcta distribución de carriles, la mejora de cruces laterales y la adaptación de infraestructura peatonal y señalización reflejan una visión integral de movilidad urbana.
El Distribuidor Vial 45 Norte y Tercer Anillo es un ejemplo claro de cómo la ingeniería civil y la planeación urbana pueden transformar arterias congestionadas en corredores eficientes, seguros y funcionales. Su impacto va más allá del tránsito: impulsa la competitividad logística, atrae inversión y mejora la calidad de vida de miles de personas.
Para empresas constructoras como ORDECO, este tipo de proyectos representan el compromiso con una construcción responsable, técnica y orientada al futuro, donde cada decisión estructural contribuye al desarrollo sostenible de las ciudades.